Klipsch
Klipsch R-41M
Los Klipsch R-41M son altavoces de estante pasivos compactos que representan la puerta de entrada más…
Review de producto
Las Bowers & Wilkins 606 S3 son los altavoces de estantería de referencia por $800. Woofer Continuum, tweeter de aluminio desacoplado y ese sonido B&W de medios cálidos y agudos detallados que llevan décadas definiendo a la marca inglesa.
Decisión rápida
Primer altavoz Hi-Fi de gama media
Contexto de compra
Una buena ficha de producto funciona mejor cuando la conectas con categoría, marca y presupuesto. Úsala como punto de partida, no como compra impulsiva.
Las Bowers & Wilkins 606 S3 son la puerta de entrada a la serie 600 de B&W —probablemente la línea de altavoces más premiada de la historia del audio—. Por $800 el par, tenés un altavoz de estantería con woofer Continuum de 6.5″ (el cono plateado que define a B&W), tweeter de aluminio desacoplado, y el sonido que ha hecho famosa a la marca inglesa desde 1966.
En esta review te cuento cómo suenan, con qué amplificador combinarlas, y si deberías comprarlas o ir por las Focal Chora 806.
Las 606 S3 tienen un diseño sobrio y elegante —no gritan «miráme», pero cuando te fijás, ves la calidad—. Gabinete de MDF con refuerzos internos, disponible en negro mate, blanco satinado y roble. La rejilla frontal es magnética y se quita fácil para mostrar los drivers.
El tweeter de aluminio de 25mm va montado en una carcasa desacoplada del gabinete principal —hereda la tecnología de la serie 700—. Esto significa que las vibraciones del woofer no afectan al tweeter, resultando en agudos más limpios y detallados. El woofer Continuum de 165mm (6.5″) es el mismo material compuesto que B&W desarrolló para reemplazar al legendario Kevlar amarillo: más rígido, menos resonancias.
El puerto bass-reflex Flowport está en la parte trasera —las hendiduras como pelotas de golf reducen la turbulencia del aire—. Necesitás al menos 30cm de separación de la pared trasera para que respiren bien. Pesan 7kg cada una.
Las 606 S3 suenan como esperás que suene un B&W: medios cristalinos, graves controlados, agudos detallados sin fatiga. La firma es ligeramente cálida —B&W nunca ha perseguido la neutralidad absoluta— y eso las hace extremadamente agradables para sesiones largas de escucha.
Con 88dB de sensibilidad y 8 ohmios, son fáciles de amplificar. Un Yamaha A-S301 de $350 ya las mueve con autoridad. Combinan de maravilla con amplificación cálida (Marantz, Rotel) y también con Clase D de calidad.
Más contexto en la guía de B&W y en la guía de altavoces Hi-Fi.